Jota a tres de Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

Con frecuencia iremos compartiendo grabaciones que nos resultan de especial interés y algunas de ellas las incorporaremos en nuestro boletín mensual. Si quieres recibir el boletín, envíanos un email a aracelitzigane@gmail.com. Empezamos con esta jota a tres coreografíada por la Sección Femenina (institución creada por el partido falangista en 1934, disuelta en 1977, tras la dictadura), manteniendo los códigos y el estilo característico del toque de castañuelas en La Mancha.

¿Qué es la Asociación para la Difusión de los Estilos?

Comprender los fines de la asociación requiere explicar brevemente algunos aspectos básicos que caracterizan a la música tradicional. Uno de estos aspectos y que, además, origina el nombre de la asociación, es la existencia de unos estilos, que son formas musicales reconocibles en las comunidades donde se interpretan, y distinguibles entre sí, que se diferencian en cuestiones como la ordenación y métrica de los versos, los instrumentos con los que se suelen tocar, si tienen asociada una danza o no, el ánimo que suelen transmitir (más festivo, más recogido…), el reparto de roles entre los intérpretes (un solista con un coro, solo un coro, solistas que se van alternando a modo de conversación…), si se tienden a interpretar en un momento del año… Estas características de lo que llamamos estilos no son unívocas, no siempre están presentes y las excepciones son lo habitual en un contexto en el que el uso de la música no es un fin, sino un medio para comunicarse, para generar contextos de interacción social que propicien, por ejemplo, el flirteo, la competición entre intérpretes, la identificación con tu comunidad, el desahogo de manera socialmente tolerable frente a las diferencias de clases…

El hecho de la existencia de estilos compartidos por las personas de una comunidad hace que la interpretación artística en la música tradicional no se limite a los “artistas”, sino que abarca a la comunidad. Cada cual interpreta, como puede. Si sus dotes lo permiten, hará de solista, si no, tocará acompañando o cantará con el coro. Lo mismo ocurre en la danza. Así, no existe una separación entre artista y público, como tampoco hay una adoración especial del artista, porque no existe esa conciencia del artista como ser excepcional.

Esto que llamamos estilos está presente en toda la península ibérica e islas del mismo ámbito cultural y, al menos, en todas las culturas occidentales. Nuestra asociación se centra en los estilos de esta parte del mundo, pero se interesará también por la expresión artística tradicional de otros lugares, con la conciencia de que no hay compartimentos estanco en la cultura tradicional y de que hay un sustrato artístico común al menos en toda Europa y, por supuesto, con la música tradicional en América en sus manifestaciones desarrolladas posteriormente a la colonización.
Otro aspecto de la música tradicional, que se refleja en los denominados estilos, es el hecho de que no existen realmente ritmos estables que se puedan cuantificar suficientemente con la terminología de la música académica. En la música tradicional no encontramos realmente 3/4 o 5/8. Al aplicar esas expresiones a la música tradicional se le impone una concepción del ritmo que le es ajena, la encasilla y genera que la interpretación adquiera extrañeza. En la música tradicional los acentos los marca la melodía y la letra, prima lo que se comunica frente a un ritmo repetitivo, de manera que la interpretación en el contexto de la música tradicional parece tener un grado importante de imprevisibilidad. ¿Cómo se entienden los intérpretes para interpretar un estilo al mismo tiempo, sin ese elemento que permite prever? Los mecanismos son otros, basados en la comunicación entre los intérpretes. Nuestra asociación tiene entre sus objetivos de mayor abstracción la recuperación de esta manera de comunicarse en la interpretación de la música.

Existe otro elemento de imprevisibilidad en la música tradicional. La pieza empieza, en un estilo, pero no se sabe cuándo acaba. Acaba cuando alguien la hace acabar, pero en general se pueden suceder coplas tras coplas, con nuevas melodías, melodías que se repiten con otras letras, letras que se repiten con otras melodías, versos que se improvisan en el momento y tal vez mueran ahí o fructifiquen en la memoria de alguno de los presentes, que la repetirá, cambiará, trastornará o hará crecer. De esta manera, no se puede hablar de repertorio de la música tradicional. Los denominados repertorios solo existen una vez que se ha recogido, escrito o grabado la interpretación y, a posteriori, se ha considerado que esa interpretación sobre un estilo era una pieza con su estructura establecida de esa manera. De nuevo, el hecho de esa imprevisibilidad, del carácter abierto de los estilos, que permiten entrar en la interpretación a quien tenga la capacidad y las ganas de hacerlo, hace que los estilos sean un canal para el intercambio y la comunicación entre intérpretes, incluso que no se conocen. Es decir, sobre el estilo de seguidillas podrá cantar uno de Baltanás y darle la réplica uno de Puertollano, mientras percuten unas señoras de Requena.

Así, nuestra asociación distingue la expresión musical denominada folk, de la música tradicional. El folk parte del enfoque de la música moderna, estableciendo para la pieza un ritmo determinado, una letra, una estructura… Se inspira en la música tradicional tomando sobre todo letras y melodías, a las que hace entrar en esos ritmos mencionados, les aporta timbres, arreglos… desde el punto de vista de la música moderna. Nuestra asociación reconoce esa relación entre el folk y la música tradicional, pero los diferencia. Nuestro objetivo se orienta a la segunda.

Esta asociación ha sido fundada en el otoño de 2015 por Araceli Tzigane, Juan Antonio Torres y Javi Muñoz.